Regulación emocional: ¿es sensorial o comunicativa?

Muchas familias se encuentran con momentos en los que ven a un niño y todo va bien, y luego sienten que, en un abrir y cerrar de ojos, ese mismo niño llora, grita, golpea, patea y/o grita. Para ayudar a reducir estas situaciones, una pregunta rápida a la que siempre podemos referirnos es: ¿Es sensorial o comunicativo?
Diferenciar entre comunicación y sensorial
La clave para diferenciar la desregulación basada en la comunicación y la regulación basada en los sentidos es si se puede identificar el «desencadenante». Por ejemplo, uno de los padres habla con otra persona y el niño tira de él o balbucea con él, pero el padre sigue hablando con su compañero de comunicación; entonces, el niño se enfada y se desregula. Este es un ejemplo de desregulación de la comunicación en el que el «desencadenante» sería que el niño intente comunicarse con sus padres pero no tenga las habilidades o el vocabulario para comunicarse con ellos. Por otro lado, la desregulación sensorial se produce cuando no se sabe cuál es el «factor desencadenante».
Trucos y consejos
Para la desregulación basada en la comunicación:
- Aceptar todas las formas de comunicación del niño (por ejemplo, gestos, señas, balbuceos, aproximaciones de palabras, etc.)
- Redefina cuál fue el desencadenante y demuestre que comprende por qué un niño está molesto.
- Dé un modelo de cómo se puede abordar este problema en el futuro.
Para la desregulación basada en los sentidos:
- No sobrecargue al niño con el lenguaje (hacerle muchas preguntas, gritarle, decirle que pare, etc.)
- Mantén la calma
- Reduzca los estímulos (apague las luces, reduzca el ruido, deje espacio al niño)
- Espere a que el niño regrese a un nivel basal antes de agregar el estímulo

